Highlands School Sevilla es conocido por su enfoque integral hacia la educación, ¿cómo logran equilibrar el desarrollo académico con el bienestar emocional y social de los estudiantes?
Nuestro proyecto educativo, como el de resto de los Colegios RC, ofrece formación integral basada en el desarrollo de cuatro pilares: la excelencia académica, la formación internacional, el acompañamiento personal y la formación católica. Esas son nuestras señas de identidad y también la clave del equilibrio entre lo académico y el bienestar emocional y social de los estudiantes.
Concebimos la excelencia académica como el modo en que acompañamos al alumno en el descubrimiento de sus propios talentos, curriculares o no, y en el soporte que le ofrecemos para que pueda desarrollarlos. Cada persona posee algo único que puede aportar a la sociedad y, por experiencia, sabemos que esa aportación inmediatamente produce bienestar emocional y nos empuja a querer seguir avanzando y creciendo. No se trata de que el alumno saque excelentes notas bajo la presión o la obligación, sino que sean consecuencia de su autoestima, de su curiosidad, motivación, deseo de aprender y esfuerzo. En definitiva, de su propia voluntad. Más del 89% de nuestros alumnos logra entrar en la carrera universitaria que ha elegido como primera opción, lo que refleja que vamos por el buen camino.
Nuestra formación internacional tampoco persigue la mera consecución de las certificaciones Cambridge o DELF, titulaciones con las que el 95% de los alumnos sale en Bachillerato. Nuestro modelo ofrece algo más: una mentalidad abierta, que ensancha el horizonte del alumno. Mostramos al alumno la amplitud del mundo, sus culturas, las distintas maneras de pensar, vivir y actuar, y lo hacemos desarrollando al mismo tiempo su pensamiento crítico. De esta forma, conseguimos un doble objetivo: que esté preparado intelectualmente para desenvolverse en el mundo global en que vivimos, y, desde el punto de vista social, que se enriquezca con la diversidad y desarrolle su propia personalidad con confianza en sí mismo.
En esa misma línea trabajamos el acompañamiento, que es minuciosamente personalizado. Atendemos las características que hacen a cada alumno distinto, y lo hacemos en todas sus dimensiones, siendo el colegio el que se flexibiliza para acompañarle y no al revés. Lo mismo ocurre con la formación católica que proporcionamos y que, respetando la libertad del alumno, se centra en que sea él quien tenga una vivencia personal del amor de Cristo.
Esta forma de educar, enseñar y evangelizar logra que el 95% de los alumnos que entran en el colegio termine su trayectoria escolar también en el colegio, lo que indica el bienestar de las familias y de nuestro alumnado.
En un mundo educativo en constante cambio, ¿cómo se adapta Highlands a las nuevas tendencias pedagógicas y qué cambios han implementado en los últimos años para mantenerse a la vanguardia?
Con la continua formación del profesorado, del equipo directivo y del personal administrativo. El lema de nuestro colegio es Semper Altius, lo que refleja muy bien nuestra manera de vivir. Queremos ir siempre más lejos, mejorar continuamente nuestras metodologías, procesos, etc. Cuando se tiene pasión por educar, empaparse de nuevas tendencias pedagógicas y no pedagógicas, viene solo.
No podemos olvidarnos que nosotros trabajamos con niños, preadolescentes, jóvenes y familias. Quien confía a su hijo a un colegio, está confiando lo más valioso para él, y eso encierra un enorme compromiso por parte del colegio.
Durante los últimos años, hemos ido implementando metodologías que, en ocasiones han sido pioneras y secundadas en el sector. Es el caso, por ejemplo, de la introducción en la etapa de Infantil, de un programa de atención temprana propio de los Colegios RC, de nuestro circuito neuromotor o de nuestro programa de música.
En Primaria, hemos implementado iniciativas como “Silencio, se lee” que permite la lectura lúdica en horario escolar en diferentes idiomas. El programa Speak to Lead para entrenar las habilidades para hablar en público también en varios idiomas, o más reciente, nuestro programa STEAM, que tiene un marcado valor diferencial al ser de carácter transversal y permitir al alumno la aplicación de sus conocimientos a problemáticas y casos reales.
En el caso de ESO, la innovación más destacada es nuestro programa de emprendimiento, fruto del trabajo realizado en las etapas anteriores, y que estimula intensamente la proactividad y el deseo de aprender del alumno. También lo es nuestro programa de participación social Highlands+ con el que el alumno toma conciencia de que sus acciones cambian la sociedad y la realidad de otros, o la oferta del Bachillerato DUAL para que los alumnos puedan acceder a universidades extranjeras de prestigio con facilidad.
Por último, en Bachillerato, una etapa decisiva para los alumnos que ya vislumbran la universidad, hemos impulsado nuestro programa de orientación profesional, incorporando a empresarios y profesionales de reconocido prestigio, para que sean ellos quienes cuenten cuáles son las claves del éxito profesional y qué se espera de los alumnos en el ámbito universitario. Esto se suma a lo que ya veníamos trabajando con más de una veintena de universidades o con más de 300 empresas en los últimos años a través de la Work Experience, una iniciativa que permite al alumno tener contacto directo con el ámbito laboral.
¿Qué tipo de feedback reciben de sus exalumnos y cómo lo utilizan para seguir mejorando el enfoque educativo del centro?
Los alumni forman parte de la vida cotidiana del colegio. Son XVIII las promociones que ya han salido del colegio, y es habitual el ir y venir de antiguos alumnos en nuestro día a día, como también lo es su participación en las diferentes actividades que organizamos para quienes aún son alumnos.
Esto nos permite tener una mirada joven y pegada a su realidad y, por tanto, nos da capacidad para adecuarnos a lo que en un futuro casi inmediato vivirán los alumnos de la última etapa del colegio, y también de las nuevas necesidades que surgen en las familias más jóvenes.
Con el crecimiento constante de Highlands, ¿qué proyectos o iniciativas tienen en mente para el futuro próximo del centro?
Se podría resumir en que queremos continuar ofreciendo respuesta a las nuevas necesidades que surjan a las familias. Seguiremos creando los programas necesarios para poder formar a los alumnos en el tiempo social que le corresponde vivir, y en proporcionar a los padres de familia las herramientas que les permitan asumir los desafíos educativos actuales como es ahora, por ejemplo, la tecnología o la nueva selectividad.