Nuestro país necesita 200.000 ingenieros para hacer frente a la demanda que surgirá en la próxima década. No es, a todas luces, una demanda menor, 200.000 profesionales cualificados, formados en materias STEM, capaces de hacer frente a los retos que plantea la implantación y el desarrollo de nuevas tecnologías como la famosa IA o una transición energética, verde y sostenible.
La profesión de Ingeniero Técnico Industrial roza el pleno empleo. Como desveló la última edición del Barómetro de la Ingeniería Técnica Industrial de Sevilla, el 94,74% de los ingenieros del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Sevilla se encuentra en activo, frente a un 3,05% que está jubilado y tan solo un 2,22% desempleado y que en la materia de las ocasiones se debe a que siguen avanzando en sus competencias transversales.
La perspectiva es clara, hay empleo y va a aumentar en los próximos años porque, sencillamente, las empresas necesitan ingenieros e ingenierías, para poder crecer. Es más, aquellas empresas que no estén al día en aspectos como la digitalización o la IA quedarán fuera del mercado antes de lo que puedan imaginar. Y no lo digo yo, quedó patente en la última edición de NetCOGITISE, donde destacados profesionales sevillanos analizaron y reflexionaros sobre el presente y el futuro de nuestra tierra.
Sin embargo, ante esta alentadora perspectiva de crecimiento, el informe PISA vuelve a revelar que nuestros jóvenes están a la cola de España en asignaturas claves, como son las Matemáticas o las Ciencias y, además, debemos llamar la atención sobre cómo las plazas que ofertan las carreras STEM (Ciencia, Matemáticas, Ingeniería y Tecnología) no se están cubriendo.
Tenemos por tanto un problema, un problema que se va a gravar próximamente si no se toman medidas de forma inmediata. No podemos hacer frente a un futuro tecnológico sin profesionales científicos.
Pero, todo problema tiene una solución y, en este caso, la solución está en las propias aulas. Despertar el interés de los jóvenes por las asignaturas STEM es una urgencia. Las clases de matemáticas o de física no puede asentarse sobre un temario árido y mayoritariamente teórico. La parte práctica, la posibilidad de comprobar por sí mismo las aplicaciones que tienen estas materias, descubrir que puedes convertir tus proyectos e ideas en realidad mediante la aplicación de la ciencia debería ser una realidad en todos los centros escolares. Es por ello, que esta revolución tecnológica y digital, no solo afecta a la empresa, también lo hace a la academia, es vital que ambas se adapten a las nuevas necesidades.
En el Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Sevilla, COGITISE, ya nos hemos puesto en marcha. Llevamos 8 cursos dándole la posibilidad a los jóvenes de nuestra provincia de “tocar la ciencia”. Durante cuatro meses, ofrecemos de forma gratuita a los centros sevillanos una impresora 3D para que puedan fabricar con ella todo lo que su imaginación les permita. Más de un millar de alumnos ya han formado parte de esta iniciativa sorprendiéndonos con sus resultados, pues dan solución a problemas y dudas reales con tenacidad y conocimiento científico.
Si queremos un futuro brillante para nuestra tierra, empecemos por despertar vocaciones científicas en nuestros jóvenes.