¿Cuál es la historia y trayectoria de Astilleros del Guadalquivir en el contexto del Puerto de Sevilla?
El astillero fue construído e inagurado en 1956, lo que hoy tiene en concesión Astilleros del Guadalquivir es una parte de ese astillero. El astillero original fue segregado en diferentes partes y actualmente diferentes empresas se hacen cargo de estas divisiones.
Hace 14 años el astillero quebró y otra empresa se hizo cargo, creando Astilleros del Guadalquivir. En febrero de 2017 llegamos al astillero y rápidamente nos dimos cuenta del cariño que se le tiene al astillero en la ciudad de Sevilla, es un motor muy importante y potente económicamente. Lo que encontramos no se parecía a lo que había en sus inicios, al potencial que tenía, pero pensamos que podríamos volver a relanzarlo e intentar conseguir que volviese a ser lo que fue.
Cuando llegamos en 2017 contábamos con 4 trabajadores y actualmente tenemos en plantilla 35 trabajadores directos, sin tener en cuenta las subcontratas permanentes. No solo hemos aumentado el personal sino también los servicios.
¿Cómo ha sido la evolución de la empresa los últimos años en relación con la actividad portuaria?
En 2017 cogimos la concesión del astillero por valor de 1 €, pero haciéndonos responsables de la deuda que arrastraba con los acreedores. Tuvimos que inyectar fondos para estabilizar el negocio y solicitamos a la Autoridad Portuaria un periodo de concesión más largo para que tuviera sentido la inversión que íbamos a hacer de liquidar esas deudas y empezar a crecer.
En 2019 establecimos el modelo de negocio, lo cambiamos de la construcción de buques al negocio de las reparaciones, generamos nuestros primeros beneficios en 2019 con una facturación por encima de los 3 millones. Cuando parecía que el negocio comenzaba a remontar llegó el COVID, fue un golpe duro porque no había apenas movimiento, mantuvimos a todo el personal en plantilla mostrando nuestro compromiso tanto con el proyecto como con la ciudad.
En septiembre de 2020 me incorporo a la empresa como director comercial y, a partir de ahí, comenzamos una nueva etapa, con un crecimiento progresivo del astillero. En 2022 superamos los 5 millones de facturación y en 2023 se consigue tocar techo, alcanzando los 8 millones. En 2024 repetimos los números del año previo, con unos beneficios alrededor de los 700.000-800.000 euros a final de año. Reducimos la perdida que tuvimos durante el covid.
Con la previsión de este año parece que, 3 años más tarde, recuperaremos lo que se perdió en el covid, todo ello acompañado del aumento de la plantilla que nos ha ayudado a conseguir este crecimiento.
¿Qué otros desafíos y retos enfrenta la empresa en el contexto actual del sector marítimo y portuario?
El primer reto fue heredar una empresa que se encontraba en un momento muy difícil, no solo a nivel económico, sino también de instalaciones, se perdieron las grúas, los servicios generales contra incendios, de seguridad, etc. Teníamos un dique, pero no estaba operativo al 100%, tenía fugas en las compuertas, etc. Comenzamos en unas condiciones muy precarias que limitaban significativamente nuestro margen de maniobra. Actualmente hemos realizado mejores importantes en todos los ámbitos destacando aquellos en maquinaria, dique, personal y oficinas,
Otro de los principales retos es encontrar personal que quiera formar parte de este sector, principalmente perfiles relacionados con la producción. Los barcos navegan de continuo y sus exigencias son máximas. Pueden surgir averías o reparaciones en cualquier momento y nuestro personal debe estar operativo para solucionar estos contratiempos y dar el mejor servicio a nuestros clientes.
Estamos muy orgullosos de haber levantado este astillero que encontramos en proceso de liquidación y estaba muy dañado, partimos de un momento muy negativo, pero vimos la oportunidad de cambiar y evolucionar a un modelo de negocio rentable y gran proyección.
Consideramos que Sevilla era el lugar adecuado y que esta ciudad merecía un servicio como el que podemos ofrecer en Astilleros del Guadalquivir. Nos dedicamos a reparaciones de buques medios, la competencia está especializada en buques de grandes esloras, pero en buques de carga pequeña no es tan común y tan sencillo encontrarlo en esta zona, por lo que pensamos que habíamos encontrado un nicho de mercado potente, aunque teníamos que trabajar mucho en él.
Por lo tanto, por lo que comenta, la ubicación en la que os encontráis es muy importante. ¿Qué papel juega vuestra ubicación para la competitividad de la empresa?
Sevilla nos ofrece tanto ventajas como desventajas. Una de nuestras principales ventajas, es que solo contamos con un dique, por lo que ofrecemos una atención máxima, personalizada a cada cliente. El cliente sabe que cuando viene aquí el astillero va a dedicar todos sus recursos a su barco y, por lo tanto, minimizar el tiempo de reparación. Otros astilleros con mayores instalaciones reparten sus esfuerzos entre todos los clientes que reciben, ya que tienen varios barcos al mismo tiempo. En nuestro caso trabajamos al 100% con cada cliente.
Sevilla es una ciudad muy atractiva para los clientes, con un clima inmejorable que permite agilizar la mayoría de los trabajos que se realizan a bordo.
Por otro lado, una de las principales desventajas es que el 99% de nuestros clientes vienen de otros puertos y, por lo tanto, nuestra ubicación implica una desviación hasta Chipiona con el añadido de que los barcos deben remontar el río, alrededor de cinco o seis horas. Sabemos que es algo que siempre juega en nuestra contra, ya que Sevilla no es un puerto principal, pero al mismo tiempo tenemos muchísima expectación en los planes de expansión del Puerto de Sevilla.
¿Cómo se adaptan a las nuevas tecnologías y regulaciones en el sector naval y portuario? ¿Qué tipo de innovaciones tecnológicas han implementado en sus procesos de reparación y construcción naval?
Principalmente nos hemos centrado en establecer y mantener el astillero, porque como he comentado, al llegar tuvimos que hacer frente a un gran desembolso para liquidar a los acreedores de los anteriores propietarios, tuvimos que centrarnos en ahorrar y no pudimos pensar tanto en implementar tecnología en nuestra empresa.
En la siguiente fase, hemos invertido en aumentar la plantilla, en renovar talleres, maquinaria y mantenimiento exhaustivo del dique. Vamos paso a paso, tenemos que ir centrando los esfuerzos. Creemos que ahora es el momento para centrarnos en la implementación de tecnología. De hecho, la plantilla se ha visto reforzado en ese departamento y estamos valorando sus iniciativas con vistas a implementarlas en 2026
¿Cuál es su visión sobre el futuro de la industria naval en el Guadalquivir y su contribución al desarrollo en el Puerto de Sevilla?
Primero queremos construir un negocio que de beneficio, que sea competitivo. Además, queremos dejar un legado en la ciudad de Sevilla, que se mantenga esa tradición naval, independiente de quien esté aquí, ese es nuestro objetivo prioritario.
Nos encontramos en un puerto con mucha historia, a pesar de ser de interior, pero queremos expandirnos, sabemos que tenemos mercado suficiente como para incrementar nuestras instalaciones, bien por diques nuevos o varaderos. Hace poco hemos valorado la opción de coger la esclusa antigua, como un dique. Consideramos que el desarrollo de nuestra empresa puede ser de grandísima importancia para el puerto. El objetivo es volver a ser una referencia dentro del sector.
Del mismo modo, tenemos una magnífica relación con las Autoridades, consignatarias y empresas ubicadas en el polígono de Astilleros. Las sinergias son constantes. Además, la presencia de Carmen Tovar como delegada de la Zona Franca está siendo de gran impulso. Creemos que el futuro del puerto es esperanzador y “la marca Sevilla” se verá potenciada.
En estos últimos años hemos experimentado un crecimiento muy grande, nos gustaría desarrollar la red de subcontratas, potenciar la mano de obra local, para nosotros lo ideal es que el 100% de nuestros empleados fueran de Sevilla, aún no lo hemos conseguido porque falta gente formada, pero no desistimos. Alcanzar acuerdos con las principales universidades y escuelas es otro objetivo para continuar apostando por la gente joven. Somos una empresa que cree e invierte firmemente en la formación del personal. De hecho, a principios de este año incorporamos a 4 personas recién licenciadas y su adaptación está siendo inmejorable.
Somos conscientes de nuestras limitaciones actuales, pero estamos trabajando duro para conseguir nuestros objetivos.