“Trabajamos en la reducción de residuos en obra y en economía circular, aprovechando materiales sobrantes y reutilizables”
Ignacio Rus, director asfalto y conservación viaria de Eiffage Construcción
Eiffage Construcción cuenta hoy con una importante presencia en España. ¿Qué ha sido determinante para que la compañía llegue hasta lo que es actualmente?
La compañía lleva más de 50 años en España. Durante muchos años, el negocio aquí se centró en la construcción lineal, las mezclas asfálticas, los áridos y el hormigón, y ahora estamos acelerando en obra civil y en grandes obras en sectores estratégicos, como puede ser por ejemplo el agua, donde existe un gran déficit de inversión pública en España. El gran paso en España para Eiffage Construcción ha sido, por tanto, ser y ser percibidos como una gran constructora que abarca de forma integral todo el proceso constructivo y no solo una parte.
Eiffage Construcción ha participado en distintos proyectos en Andalucía. ¿Qué necesidades y oportunidades están detectando actualmente en el mercado andaluz?
En efecto, uno de los grandes contratos obtenidos recientemente ha sido la ampliación del Metro de Málaga, que es una obra en curso, pero también otros contratos como la nueva sede de la Policía Local en esta misma ciudad; o bien, múltiples contratos de obras de emergencia para reparar daños en carreteras causadas por fenómenos meteorológicos extremos, como fueron las borrascas Joseph, Kristin, Leonardo y Marta los pasados meses de enero y febrero. Andalucía es, junto con Madrid, Levante y Cataluña, donde mayor implantación tenemos actualmente.
En cuanto a oportunidades, las hay en temas de transporte público y movilidad, sin olvidar infraestructuras hidráulicas y alguna obra de edificación singular, por ejemplo en estadios deportivos.
Eiffage Construcción está participando en grandes proyectos como el nuevo circuito de Fórmula 1 de Madrid y la ampliación de IFEMA. ¿Qué retos supone trabajar en infraestructuras de esta dimensión y con plazos tan exigentes?
Queremos estar en grandes obras, obviamente no sale una oportunidad todos los días de hacer un circuito de carreras, nada menos que para una competición como la Fórmula 1. Ha sido un reto, desde la formación de los equipos con el plazo tan ajustado de tiempo, hasta tener que construir sin que el calendario ferial de IFEMA se detenga. Sin olvidar la singularidad de este circuito, como la icónica curva de La Monumental, que tiene un peralte del 24%, el doble que ese puerto mítico del Tour de Francia que es el Tourmalet, que tiene rampas de hasta el 12%.
Impulsamos un modelo singular de accionariado donde más del 80% de nuestra plantilla es propietaria, reforzando la vinculación y la estabilidad”
La construcción baja en carbono es uno de los ejes de la estrategia de Eiffage Construcción ¿Qué soluciones están teniendo ya un impacto real para reducir las emisiones de las obras?
Por un lado, estamos trabajando en la reducción de residuos en obra y en economía circular, aprovechando materiales sobrantes y reutilizables. También es muy importante la construcción modular, que genera además otros tipos de eficiencia en términos de tiempo y dinero. Otras medidas afectan a los materiales, como hormigones fabricados siguiendo criterios de reducción de emisiones. Y en abastecimiento energético, seguimos avanzando en el uso de biocombustibles o el uso de energía solar en las casetas de obra., entre otras iniciativas.
La innovación está transformando cada vez más los procesos constructivos y la gestión de las obras. ¿Qué tecnologías están teniendo ya un impacto real en la actividad de Eiffage Construcción y cómo están ayudando a mejorar la eficiencia de los proyectos?
Esta innovación está en buena parte muy vinculada a iniciativas relacionadas con la sostenibilidad, no en vano nuestro objetivo es reducir las emisiones Scope 1 y 2 en un 46% y Scope 3 en un 30% para el fin de la década actual. Por citar alguna de las inversiones recientes destacadas, podría citar nuestra planta de aglomerado en Vicálvaro (Madrid), la mayor y más avanzada de España y entre las tres de referencia en Europa, concebida bajo criterios de economía circular para recuperar y valorizar aglomerado de firmes envejecidos y reintroducirlo en la renovación del asfalto, reduciendo consumo de materias primas, energía y huella de carbono. Y esto ya es palpable por ejemplo en la renovación del asfalto de una ciudad como Madrid.
Con la vista puesta en el futuro, ¿qué quiere conseguir Eiffage Construcción y cuáles serán sus principales retos en los próximos años?
Estamos inmersos en un plan estratégico a 2030, con una cifra objetivo que es alcanzar los 600 millones de facturación. Y para ello queremos crecer en sectores estratégicos y en un ambicioso plan de consolidación y expansión territorial con foco en Cataluña y zona norte del país. Todo ello llevará también a un crecimiento en materia de empleo, pues el año pasado cerramos con un 14% más de personas trabajadoras.
También avanzamos en diversidad, con una presencia femenina del 14%, tres puntos por encima de la media sectorial. Y otro punto clave y que nos diferencia en el mercado es la retención y el compromiso resultado de un modelo singular de accionariado interno -más del 80% de la plantilla es accionista- lo que refuerza la vinculación, la estabilidad y una cultura de alto desempeño.