Esperanza Fitz: “Las empresarias y directivas estamos ahí por nuestra valía”
El presidente de la Junta de Andalucía se comprometió con nosotras y reconoció el talento femenino que hay en Andalucía
Esperanza Fitz, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de Medioambiente en Andalucía. ¿Cuál es el origen y la razón de ser de ANSEMAC?
ANSEMAC es una organización empresarial, sin ánimo de lucro, que nace con el objetivo de representar al tejido empresarial andaluz relacionado con el área del medioambiente y de la economía circular, liderado por mujeres.
Nosotras, desde ANSEMAC, trabajamos para construir nuevos modelos de economía en el que las mujeres empresarias, en base a sus competencias técnicas y sus habilidades interpersonales, ocupen cargos directivos o de gestión y, sobre todo, que dispongan de una representación equilibrada en instituciones, organismos y en otros foros relevantes en los que se debaten cuestiones de interés socioeconómica y empresariales. Todo ello con la finalidad de que las empresas de estas mujeres crezcan y se consoliden en igualdad de oportunidades.
¿Sigue la mujer, por el mero hecho de ser mujer, enfrentándose a retos y problemáticas? ¿Existe aún el denominado techo de cristal?
Sí, por supuesto. Ese techo de cristal existe, últimamente incluso se llama de cemento, pero volvemos a lo mismo, al final, la unión hace la fuerza. Las empresarias y directivas estamos ahí por nuestra valía y tenemos que reivindicar nuestra posición. Por ello surgen asociaciones como ANSEMAC, para situarnos y hacer ver nuestro valor, junto con nuestra amplia formación.
En líneas generales, ¿cuáles son las principales problemáticas a las que se enfrenta la asociación?
En la actualidad, ANSEMAC como tal no es que tenga problemas, porque desde su creación ha sido bien acogida dentro de los distintos organismos, desde la administración hasta las diferentes instituciones. Esto se debe a que nace como algo nuevo, que no existía, que es una representación femenina dentro de un sector muy masculinizado y, sobre todo, que es creada por profesionales.
Los problemas a los que nos enfrentamos en la actualidad vienen relacionados con problemáticas que surgen dentro del sector del medioambiente ante distintas leyes, es ahí donde ANSEMAC aporta sus objeciones.
Estaba previsto que se celebrara el debate de la Ley de Economía Circular, que se ha visto pospuesto, donde nosotras, desde ANSEMAC, hacemos nuestras reivindicaciones aportando en el Parlamento distintas alegaciones a esta ley. Es ahí donde tenemos que estar, donde debemos reivindicarnos, tenemos que estar donde van a asentarse las bases legislativas para la transición y ese nuevo modelo de protección ambiental. Ahí es donde debemos estar y donde estamos situadas.
En este sentido, ¿qué peticiones hace ANSEMAC a la administración?
Las peticiones que hacemos, partiendo de que nos hemos reivindicado con alegaciones a esta nueva ley, atienden a la representación femenina dentro de los distintos sectores, así como que se escuchen nuestras proposiciones. Hoy por hoy sí que podemos decir que se nos escucha, la Junta de Andalucía nos ha reconocido atendiendo al talento femenino y haciendo hincapié en que la recuperación económica de Andalucía pasa por manos de la mujer.
Justo en plena pandemia nos reunimos en el Palacio de San Telmo con Juanma Moreno, el presidente de la Junta de Andalucía, y Carmen Crespo, Consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, 17 mujeres que representábamos los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los que se mostraban los valores y los pilares fundamentales. Éramos mujeres las que estábamos allí y las que hicimos ver, una a una, la valía de nuestros sectores y donde deberíamos estar. El presidente de la Junta de Andalucía se comprometió con nosotras y reconoció el talento femenino que hay en Andalucía. Fue un encuentro muy ameno y supuso un compromiso hacia nosotras y hacia el tejido empresarial femenino.
Usted, personalmente, ¿cómo recuerda sus inicios cuando se adentró como empresaria en un mundo tan masculinizado?
Yo comencé en el sector de la gestión de residuos peligrosos y no peligrosos, un sector muy masculinizado, hace 30 años. En mis empresas he aprendido que, como mujer, siempre tienes que ir demostrando más que los hombres.
Yo siempre digo que en mi empresa no hay nadie que haga algo que yo no haya hecho antes. Por desgracia, es así como te vas ganando la valía, porque si fuese un hombre no tendría que demostrar tanto. Cierto es que en el sector en el que me muevo, después de tantos años, me he ganado el sitio que hoy por hoy represento, pero con mucha lucha y trabajo.
¿Qué mensaje lanzaría a la mujer profesional de la actualidad?
Ahora mismo el mensaje que lanzamos nosotras es: “no dejar a nadie a atrás”. Desde las distintas organizaciones estamos para ayudar a las mujeres y no porque no tengan valía por sí mismas, al contrario, sino porque desde ANSEMAC lo que queremos es que exista una unión dentro de nosotras, al final la unión hace la fuerza.
Nuestros pilares y nuestros valores como mujeres tenemos que manifestarlos. Estamos en un tejido empresarial muy amplio que la mujer se ha ganado y que ha luchado y, finalmente, lo que queremos es colocar a la mujer en sitios de poder para que podamos abrirnos más camino.
¿En qué proyectos está trabajando ANSEMAC?
Dentro de los proyectos que vamos a llevar a cabo, uno muy importante es la creación de la Comisión empresa y universidad, donde queremos contribuir a la mejora de la relación Universidad-Empresa, con el objetivo de fortalecer la conocida como tercera misión universitaria, es decir, la transferencia de los resultados del conocimiento y de la investigación universitaria a la sociedad y su puesta en valor en la empresa, en materia de sostenibilidad, medio ambiente, eficiencia, residuos, energía...
Desde nuestro nacimiento trabajamos con distintas universidades en proyectos de emprendimiento, siendo fundamental transferir los resultados de los mismos a las empresas y, tras estos 5 años y los buenos resultados obtenidos, llega el momento de crear esta comisión.
Otros proyectos que hemos puesto en marcha para poner en primera línea el talento femenino, apoyando empresarialmente a las mujeres rurales y a las más jóvenes, han sido: los programas educativos como Planeta Vivo, con el fin de visibilizar la aportación de las mujeres en materia de medio ambiente y en la lucha contra el cambio climático; y la promoción del emprendimiento femenino en materia eco, con proyectos como AUREA, en colaboración con la Universidad de Sevilla.
Asimismo, con la celebración de los Premios Circulares ANSE- MAC pusimos en valor las buenas prácticas en el ámbito de la capacitación y el fomento circular. Y, por supuesto, he de destacar la labor de concienciación, activación y dinamización que el tejido empresarial femenino, y más concretamente nuestras delegadas territoriales, ha fomentado en torno a temáticas medio ambientales en toda Andalucía.