“Uno de los valores que intentamos llevar siempre por bandera es la franqueza y la transparencia”
Adolfo Díaz, director de negocios de Operinter
Operinter trabaja actualmente con una red internacional que permite cubrir toda la cadena logística. ¿Qué están demandando actualmente las empresas cuando buscan un operador logístico internacional?
Si nos centramos en las expectativas con las que los clientes, exportadores e importadores buscan un operador logístico, y teniendo en cuenta que es un sector maduro, al final buscan la diferenciación en servicios y en implantación exterior.
Para cualquier cliente, un elemento clave para valorar a un operador logístico es comprobar si cuenta con una red internacional implantada, con experiencia, personal propio y un bagaje en la zona.
En este aspecto, Operinter —a través de nuestra matriz, el Grupo Alonso— estamos presentes en los cinco continentes. Nuestro plan estratégico de implantación lleva más de diez años en marcha, adquiriendo dos o tres oficinas al año.
El comercio internacional está atravesando un escenario marcado por tensiones geopolíticas, cambios en las rutas y una mayor incertidumbre sobre los costes. ¿Cómo está afectando esta situación a las decisiones logísticas de las empresas?
Uno de los valores que intentamos llevar siempre por bandera es la franqueza y la transparencia. Aplicando la experiencia de nuestros más de 40 años en el sector, la realidad es que el comercio internacional va ligado a la incertidumbre de forma natural; no existe un año en el que no la haya habido. Por tanto, no se trata de un momento puntual de incertidumbre, ya que la incertidumbre es continua.
Es cierto que llevamos varios años con un factor muy importante y natural de incertidumbre muy orientado al tema arancelario por la guerra comercial y las políticas comerciales de Estados Unidos, algo que parece más impactante para el comercio internacional. Sin embargo, siempre hemos sufrido incertidumbre: cuando no es un conflicto internacional, es el cierre de un canal, un accidente, temporales, la quiebra de una naviera o, por desgracia, el parón de seis meses que vivimos con el COVID.
Las empresas ya están muy preparadas para todos estos vaivenes. El trabajo realizado por el tejido empresarial andaluz y español demuestra que se han adaptado de forma que pueden seguir avanzando a pesar de este alto grado de incertidumbre.
A nivel de costes, quitando que estamos en un periodo inflacionista muy importante y muy provocado por los vaivenes del combustible, siempre hemos tenido periodos de temporada alta o baja en los que los costes van variando. Ha habido temporadas en las que los costes se han multiplicado por 20, pero actualmente las empresas no están sufriendo, salvo por el combustible, una enorme alteración en su escandallo y en su actividad.
Marruecos se ha convertido en un socio comercial cada vez más relevante para España y Operinter cuenta con conexiones regulares desde Algeciras hacia Tánger y Casablanca. ¿Qué evolución están viendo en el tráfico de mercancías entre España y Marruecos y qué oportunidades ofrece este mercado?
Marruecos, para nosotros y para cualquier operador logístico español, es una necesidad imperiosa de entendimiento. Es un socio comercial y un vecino con el cual hay que entenderse, seguir haciendo negocio y continuar evolucionando. Es cierto que en los últimos años el tráfico comercial y la colaboración entre ambos tejidos empresariales han aumentado.
Marruecos sigue avanzando tanto a nivel portuario como industrial y no deja de crecer en su interacción con el empresariado, ya sea comprando o vendiendo, consolidándose como un socio importantísimo para Andalucía y España. Actualmente, quitando las dificultades provocadas por los últimos acontecimientos, las relaciones comerciales no se han visto dañadas y deben seguir su curso, entendiéndose como una disfunción totalmente puntual. Marruecos es, como digo, un socio absolutamente fundamental para el tejido empresarial español y andaluz.
La carga aérea está ganando importancia para mercancías de alto valor o que necesitan tiempos de entrega muy reducidos. Operinter ha analizado en Barcelona la operativa del Boeing 777 de carga. ¿Qué tipo de mercancías están impulsando actualmente la demanda de transporte aéreo?
La carga aérea lleva 15 años evolucionando y probablemente sea uno de los tráficos que más ha cambiado en el mundo. Contábamos con una red a nivel mundial capaz de abastecernos de operativas rápidas aunque más costosas, pero actualmente el tráfico aéreo ha evolucionado de tal forma que la posibilidad de realizar distintas operaciones, independientemente del tipo de mercancía, ha superado todas las expectativas. Tenemos rutas y trayectos que hace 15 años habrían sido impensables.
Está claro que la mercancía de alto valor es la que puede soportar los costes de una operativa aérea. Hablamos de productos farmacéuticos, tecnología, productos alimenticios frescos y cualquier mercancía que asuma un escandallo importante, ya que no deja de ser una operativa costosa. Aeropuertos como Barcelona y Madrid manejan una gran cantidad de operaciones al día. En Andalucía no es indispensable, pero sí se echa en falta algo más de inversión en ese aspecto, ya que siempre dependemos de los tráficos con destino u origen en Madrid o Barcelona.
Otra de las áreas en las que está creciendo la especialización logística es el transporte de grandes proyectos industriales, donde cada operación requiere soluciones diseñadas prácticamente a medida. ¿Qué sectores están generando actualmente una mayor demanda de estos servicios?
La industria aeronáutica y la industria de las energías renovables son las dos grandes actividades que están manejando a nivel mundial un proceso de evolución y de incremento en operaciones de proyectos, tratándose de servicios muy especializados. Son productos verticales que los operadores logísticos gestionamos de la forma más profesional y con equipos especializados. Sin duda alguna, son esas dos actividades las que, no solo en España sino también en tráficos internacionales de exportación, importación y cross trade, concentran el mayor número de proyectos.
Operinter cuenta con presencia en cinco continentes. En un escenario internacional cada vez más cambiante, ¿qué cree que va a marcar la diferencia entre los operadores logísticos y qué papel quiere desempeñar la compañía durante los próximos años?
Esto al final es algo muy propio de la marca. Para nosotros, estar cerca de la empresa y de las personas, y poder entender las circunstancias de cada casuística que conforma las operaciones, es el secreto y la única palanca para seguir evolucionando y manteniéndonos como líderes en el mercado. No entendemos que este sector, aun siendo maduro, deba separarse de las necesidades del cliente, y para eso hay que estar en contacto continuo, de forma personal y cercana, con todas las empresas y las personas que las forman.
El papel que va a jugar Operinter no es otro que seguir creciendo de forma calmada pero sin ningún tipo de freno; un crecimiento controlado, ya que es la única manera de seguir mejorando los procesos y modificando los procedimientos para dar respuesta a lo que demandan los clientes. Aunque haya mucho ruido sobre inteligencia artificial o incertidumbre en el mercado, no queremos parecernos a las grandes corporaciones que se van separando poco a poco del trato personal. Todo lo contrario: nuestro principio y la palanca de nuestro trabajo diario es conseguir cada vez más cercanía, si cabe, con las personas y las empresas.

