Valle García: “Nuestras tasas de donación nos sitúan como una de las sociedades más solidarias del mundo”
Del Hospital Reina Sofía de Córdoba solo se oyen noticias positivas que los sitúan a la vanguardia de muchos avances médicos. La última de ellas habla de la intervención número mil en cirugía robótica en los últimos diez años. ¿Qué tiene este hospital que no tengan otros de la red pública andaluza?
El Hospital Reina Sofía siempre ha contado con un equipo humano de profesionales comprometido con el paciente y con la innovación. Este binomio ha permitido impulsar grandes avances en la práctica clínica diaria como precisamente la cirugía robótica, que mencionas. Y nos ha dado la oportunidad de situarnos como un centro a la vanguardia y referente en el abordaje de muchas patologías.
Todo ello sin olvidar que no ca minamos solos.
Somos un hospital del que participa la ciudad, las asociaciones de pacientes, instituciones, colectivos e intentamos trabajar con otros centros, también, en la búsqueda de los márgenes de mejora en la asistencia, en la respuesta de preguntas a través de la investigación y contando con los mejores profesionales posibles impulsando la docencia.
Esta forma de hacer nos da la oportunidad de trabajar en equipo (con otros profesionales y con los pacientes) y de ser valientes a la hora de tomar decisiones para seguir el camino que la evidencia nos va marcando (apostando por técnicas menos invasivas como la laparoscopia o la robótica, programas de medicina personalizada como el protocolo ERAS, fomentando la sostenibilidad con el uso de energías más eficientes, etc.).
Son ustedes un referente en el mundo en el tema de trasplantes. Hace pocas fechas se ha implantado el último corazón artificial a un niño usando las tecnologías más avanzadas.
Sin duda es una gran satisfacción poder ofrecerles a nuestros pacientes los tratamientos que requieren. En el caso concreto del corazón artificial hablamos de un dispositivo que ofrece nada más y nada menos que la posibilidad de supervivencia mientras llega el tratamiento definitivo que, en estos casos, suele ser el trasplante.
Somos uno de los cinco centros a nivel nacional que emplea este dispositivo de asistencia ventricular pediátrica. Empezamos en 2007 y, desde entonces, se ha implantado hasta en 18 ocasiones con una su pervivencia del 75%. Es, sin duda, un orgullo.
Esto no habría podido llevarse a cabo sin la implicación y pericia de los profesionales, que son los que impulsan, como decía antes, todas las mejoras que la evidencia nos indica.
El Berlin Heart es un ejemplo de la aplicación de la tecnología al mundo del trasplante. En este sentido, los equipos trasplantadores del hospital han ido en todo este tiempo mejorando las técnicas quirúrgicas y de soporte, lo que se traduce en calidad de vida y mejora de resultados.
Contamos por ejemplo con la máquina de perfusión extracorpórea para el trasplante de pulmón y también queremos incorporar este mismo sistema en el injerto hepático. En esta línea, destaca también el esfuerzo que se viene desarrollando para aumentar la donación de vivo por ejemplo en riñón, el uso de la laparoscopia para la extracción del riñón en el donante y, en el ámbito de la humanización, también hemos sumado grandes avances entre los que destaca el trasplante autólogo domiciliario.
Todos ellos son ejemplos de cómo venimos trabajando y del compromiso con la mejora continua para ofrecer las máximas oportunidades a nuestros pacientes y la mejor calidad de vida posible.
Hablando del tema de trasplantes. Parece que además de contar con los últimos avances tecnológicos y los profesionales mejor preparados. ¿Cree que también hay un cambio de mentalidad en los andaluces en cuanto a las donaciones de órganos?
En nuestro caso concreto no podemos más que agradecer a la sociedad cordobesa la gran generosidad que a lo largo de la historia ha venido demostrando año tras año. Nuestras tasas de donación nos sitúan como una de las sociedades más solidarias del país y, por extensión, del mundo, ya que España lidera este ránking.
No podemos olvidar la gran entrega que supone la donación. Es uno de los momentos más complicados a los que el ser humano se enfrenta. Desde esta empatía y comprensión nos acercamos a las familias del posible donante que en la gran mayoría de las ocasiones dice sí a regalar vida.
Conscientes de la dificultad que supone la toma de esta decisión y de la importancia de disponer de órganos y tejidos para ofrecer nuevas oportunidades a otros pacientes, desde el Hospital Reina Sofía pusimos en marcha hace 20 años la Campaña de Promoción de la Do nación de Órganos.
Se trata de una estrategia activa durante todo el año que tiene como objetivo mantener vivo el mensaje de la donación y, para ello, desarrollamos diversas iniciativas que permiten acercar esta reflexión a todos los públicos posibles. Hablamos, por ejemplo, de la adhesión de personajes públicos muy famosos que se visten con la camiseta roja de la donación y lanzan a la sociedad un mensaje de apoyo a esta causa. Esto se hace de forma permanente y gracias a la colaboración de instituciones y empresas que nos facilitan el acceso. Contamos con el apoyo de personas como Miguel Ríos, Sara Varas, Joaquín Reyes, etc. y un largo etcétera de reconocidas personas del mundo del cine, toreo, teatro, baile, música, etc.
Ésta es quizá la iniciativa más visible, pero también realizamos muchísimas actividades con públicos muy concretos como los estudiantes, a los que nos acercamos mediante un concurso de poesía que acaba en la publicación de un poemario cada año. También con actividades deportivas como carreras y torneos de fútbol, pádel, etc. El arte es otro catalizador de nuestro mensaje y, por supuesto, la ciencia, a través de la organización de encuentros que permitan el análisis y diálogo en esta materia. Todo ello, siempre, con el apoyo y la colaboración de nuestras asociaciones de pacientes trasplantados que son el ejemplo tangible de lo que supone el trasplante y la donación.
Y desarrollamos estas actividades no sólo dentro de nuestro complejo sanitario. Una de las fortalezas de esta campaña es que está presente en la ciudad durante todo el año. Si paseas por la ciudad es difícil no encontrarte con una frase, cartel, obra de arte relacionada con esta causa o a algún vecino paseando con la camiseta roja a la que hacía alusión y que lleva como logo un corazón envuelto en un lazo de regalo.
En el Hospital Reina Sofía de Córdoba se han realizado más de 50 intervenciones de niños y niñas de países subdesarrollados que se han podido ser tratados e intervenidos gracias a su programa de solidaridad.
Así es. Como decía anterior mente somos un hospital que vive abierto a la sociedad y compro metido con los pacientes. En este sentido, colaboramos con diversas asociaciones y ONGs para ofrecer un tratamiento a niños y niñas que no tienen esta oportunidad en sus países de origen.
Uno de los ejemplos es ‘Viaje hacia la Vida’, que pusimos en marcha en 2010 junto a la Fundación Tierra de Hombres y a través del que atendemos a niños y niñas con cardiopatías graves a los que ofrecemos un tratamiento para su problema de salud.
Hace pocas semanas se anunciaba la incorporación de los hospitales universitarios Reina Sofía, de Córdoba, y Málaga a la red nacional de técnicas CAR-T para la lucha contra determinados tipos de cáncer. En este campo ¿Andalucía está a la vanguardia?
Sin duda las designaciones y referencias que acumulan los centros sanitarios andaluces así lo ponen de manifiesto. En el caso de la utilización de los medicamentos CAR-T. el Hospital Virgen del Rocío ya venía aplicando estas terapias y, ahora, nos sumamos el Reina Sofía y el Regional de Málaga.
En nuestro caso concreto contamos con un equipo de profesiones experto, que ha ido incorporando todas aquellas mejoras disponibles en el abordaje de las diferentes patologías que asisten y, sobre todo, con tamos con un equipo que ofrece un elevado nivel de calidad en todo el proceso sanitario, trabajando desde un enfoque integral y aplicando un método de trabajo multidisciplinar.
Además, disponemos de la infraestructura sanitaria necesaria para dar respuesta a una amplia cartera de servicios. Todo esto permite que nuestro centro cumpla, sin ningún tipo de esfuerzo, todos los requisitos necesarios para iniciar nuevas terapias, como ha sucedido en este caso.
Poder ofrecer esta terapia a nuestros pacientes es una gran alegría, ya que su aplicación está cosechando grandes éxitos para combatir leucemias y linfomas refractarios.
Hemos pasado una época complicada para todos y también para la sanidad. ¿Podemos sacar alguna enseñanza de la crisis del COVID a nivel sanitario?
La pandemia nos puso a prueba en todos los sentidos, a nivel personal y profesional. Sin duda, algo básico es que debemos estar preparados para lo imprevisto. Y esto se hace analizando y siendo conscientes de las fortalezas y debilidades que cada uno tiene.
Concretamente, en el ámbito sanitario hemos tenido que definir nuevos modelos de asistencia y de organización. También esta crisis nos ha servido para valorar aún más la importancia de estar cerca, de trabajar en equipo. La formación y la investigación han sido claves también y hemos podido trasladar el papel fundamental que juegan para ofrecer la mejor asistencia posible.
En nuestro caso particular, puedo decir que esta situación nos ha servido como motor para una mayor cohesión y ha generado un fuerte sentimiento de pertenencia. Esta unión nos ha ayudado a dar respuesta adecuada y afrontar momentos muy muy duros.